Aproximadamente a dos horas y media de Morelia, en la carretera hacia Zamora, y a 5 min antes de dicha ciudad, encontramos un paraíso en medio de la (al menos las veces que he ido) cálida región Zamorana.
Decretado como Parque Nacional hace más de 60 años, actualmente se ha conservado como un lugar familiar, limpio, alejado de la contaminación visual y auditiva de la ciudad y de los coches. De hecho, está prohibida la entrada de los autos al parque, pudiéndose estacionar en las inmediaciones, brindando así mayor seguridad y tranquilidad a los visitantes.La entrada es muy barata, menos de $20 por persona y se puede acampar tranquilamente, aunque, como en todo lugar, no falta el que tenga fiesta o algo que celebrar e interrumpa la calma de la noche. En ese caso, la recomendación es unirse al enemigo.



